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No More Lies

In the shade of expectation

Bcore

8,2

Post-hardcore

Lidia Noguerol

 

En el último Sant Feliu Fest, Jack Grisham, de The True Sounds of Liberty, dijo que Sant Feliu de Guíxols, hogar de los No More Lies, le recordaba a diferentes ciudades del condado de Los Ángeles y alrededores, donde nacieron bandas de punk como Black Flag, X, The Germs, Circle Jerks, Adolescents o Social Distortion. Es evidente que la Costa Brava no es California, pero la comparación de Grisham no parece tan exagerada, si se mira los grupos que han surgido al amparo de la bahía ganxona. Para dar cobijo a las bandas locales y traer las de fuera que molaban, nacía también en Sant Feliu la sala y el colectivo Atzavara Club, que este año cumplirá veinte primaveras.

 

Además de los pioneros No More Lies, que han influenciado a toda una generación con su post-harcore denso y psicótico, en Sant Feliu hay otros grupos que también merecen atención, como Bullitt y su punk rock melódico y pegadizo, que se pudo escuchar en el Primavera Sound del año pasado y  que también gustará a los aficionados al pop de guitarras enérgicas. O los jóvenes  Please Wait, que recogen la herencia del post-hardcore y el emo de los 90s y que quedaron finalistas del concurso Make Noise.

 

No More Lies vuelven al ruedo después de casi una década de silencio con "In the shade of expectation", un trabajo que está a la altura de las expectativas que se habían creado con el anuncio de su regreso. Santi García (voz y guitarra), Màxim Triviños (bajo) y Roger Ortega (batería) siempre han tenido más presente a Washigton DC que a la costa oeste desde su inicios. En su trayectoria se pueden encontrar las huellas de bandas de Dischord como Fugazi y Jawbox, pero la verdad es que después de cuatro discos en nueve años, "Seeds of enthusiasm", "][" (el símbolo de los tornados), "41º46,5,5’N-3º1,9E" (las coordenadas náuticas de Sant Feliu De Guíxols) y "In the shade of expectation", los No more lies suenan a ellos mismos.

 

Las melodías conviven con las disonancias y la velocidad con una base rítmica monolítica y arrolladora, que brilla cuando el bajo afilado dialoga con la guitarra chirriante sobre una batería marcial e implacable, que no da tregua, mientras las voces escupen estribillos coreables y contagiosos, a veces alegres y luminosos otras más rabiosos, mientras parece que la guitarra se empeña en llevarles la contraria.  Canciones como “Spiral desidia” que abre el disco con un riff taladrador que se convierte en un diálogo envenenado, “In the shade of expectation”, con esa inquietante intro, o la machacona “Overdrawn”, conviven con canciones más urgentes y directas como “Urgency has gone”, “Dear system”, “Wrong stage, bad scenario” o “The foundation stone”. También encontramos el estribillo coreable de  “Daily smile commitment”, la larga intro de “Convinced” y la vuelta enfermiza y desconfiada de “Friends, criminals & neighbours”. "In the shade of expectation" dura poco más de media hora, pero permanece perenne en tu cabeza mucho más tiempo por la contundencia de su velocidad. 

 

Lidia Noguerol

Lídia Noguerol comparte profesión con Barbara Gordon (Batgirl). Cuando no le toca lidiar con adolescentes descarriados, borrachos y indigentes, se dedica a seleccionar música, cine, libros y cómics. Por la noche, cuando no va al cine o se queda en casa leyendo, transita autopistas y carreteras secundarias y recorre los ejes de comunicación del país, en busca de conciertos de los que hablar por la mañana siguiente en prensa local, portales culturales, blogs y prensa especializada como la extinta Go Mag. Buscando un mundo mejor, ha ido a parar a Blisstopic, un lugar tan excitante como Gotham.