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Canon AEDE

Cómo el periodismo muere a manos de sus editores


Marc Ferreiro

 

El Gobierno ha aprobado una propuesta para hacer pagar por enlazar los contenidos publicados por medios de comunicación. Esta normativa, sin parangón en países de nuestro entorno, puede ser considerada como la muerte del periodismo. Lo más grave es que los asesinos son los dueños de los propios medios.

 

Se suponía que el periodismo era contar lo que pasa. Y se hacía de diversas maneras: El periodista podía explicar lo que vive de primera mano (artículo, crónica, artículo de opinión) o reflejar lo que le explica una tercera persona, sea ésta una persona física o institución (declaraciones, entrevistas, etc.). Esa persona o institución que le contaba al periodista lo que pasaba podía ser un portavoz, una institución u otro medio de información. La buena etiqueta periodística indicaba que el redactor tenía que atribuir las informaciones generadas por otros medios. Nada más.

 

Internet funcionaba también bajo estos criterios. Un medio de comunicación publicaba, de manera gratuita, una información en internet porque quería conseguir tráfico para sus servidores (ya sabemos que tráfico equivale a publicidad) y un internauta, un medio o un agregador (como Google) se hacía eco de esa información. Ojo que el verbo no está elegido al azar. En internet, normalmente te haces eco porque no sólo explicas lo que publica el medio sino que incluyes el acceso a su noticia, das la voz al medio, con lo que fomentas lo que el mismo medio quería en principio, es decir, tráfico para sus servidores.

 

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Jose Ignacio Wert, Ministro de Educación, Cultura y Deporte

 

Pero, en estas, resulta que la Asociación Editora de Diarios Españoles (AEDE), que reúne a las cabeceras históricas del periodismo, aquellas que no han sabido posicionarse en el nuevo mundo de internet, y que afirma en su web, con grandilocuencia, que “impulsa, fomenta la innovación y pone en valor los contenidos informativos y publicitarios de la prensa” y “reivindica además el valor de los editores como baluartes de la libertad de expresión y de prensa”, decide que la publicidad que consiguen no es suficiente y que necesitan más ingresos.

 

En esa habitual colusión de intereses entre lo que se llamaban “fuerzas vivas”, en donde los grandes diarios han renunciado a ser garantes de la información para convertirse en voceros de sus amos (léase la clase política y, sobre todo, las élites económicas), los medios presionan al Ejecutivo de turno para que les provea de una nueva fuente de ingresos. Y el Gobierno accede encantado porque sabe que el linimento aplicado a unos medios en estado crítico comportará sustanciosos réditos políticos. Hoy por ti, mañana por mí, ya saben. Y haciendo caso a la infausta AEDE, aprueba, en la Comisión de Cultura del Congreso, una reforma de la Ley de la Propiedad Intelectual que regula el derecho de cita. Reconocen que no hay que solicitar permiso para incluir una cita (¡muchas gracias!) pero, ojo, una cita genera, automáticamente una deuda, de manera irrenunciable.

 

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Lista de medios que conforman la AEDE

 

La palabra irrenunciable es el quid de la cuestión. Implica que aunque el medio al que se cita, pongamos, por ejemplo, una web o un blog, decida compartir, de forma totalmente gratuita sus artículos o informaciones, eso les es igual a los señores del Gobierno: Cita igual a cobro. Cobro que se repartirán de manera opaca los integrantes de la AEDE. Así que imagínense que este humilde artículo es compartido por un internauta, una web o un medio de comunicación. Con la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual, esa cita generaría automáticamente una deuda aunque yo, como autor, y mi medio, como editor, asegurásemos que somos felices de que se comparta gratuitamente urbi et orbe. La locura llega al extremo de que, como Blisstopic no forma parte de la AEDE, el dinero recaudado no iría ni a esta publicación ni a mis desgastados bolsillos, aunque seamos los generadores de la información, sino a un lobby empresarial que se apropiaría de nuestro trabajo con el beneplácito de la legislación imperante. Tan alucinante como esto.

 

Me imagino que los integrantes de la Comisión de Cultura del Congreso, cuyo presidente se precia de no saber qué es un vínculo de internet y que, sin embargo, se siente capaz de proponer modificaciones a la Ley de Propiedad Intelectual, son desconocedores de las dinámicas de internet. Entre ellas, la creación de diversas aplicaciones como AEDE blocker, por la cual los internautas pueden bloquear en sus ordenadores el acceso a las cabeceras que forman parte de esta asociación.

 

Todo este surrealista proceso está previsto que se haga efectivo el próximo otoño. Veamos cómo se substancia, teniendo en cuenta que pequeños editores ya han pedido a la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia que investigue de qué manera puede afectar este canon a la libre competencia. Será interesante ver si se atreven a cobrar este canon al todopoderoso Google o se dedicarán a atacar a los medios alternativos. En todo caso, si el derecho de cita implica una contraprestación económica, ¿dónde queda el periodismo?

 

Entrevista con José Gabriel González, director general de la Asociación de Editores de Diarios Españoles (AEDE) por PRNoticias.

 

Marc Ferreiro

Proveniente del extrarradio de Barcelona, Marc Ferreiro siempre ha querido dinamitar las limitaciones culturales y del entorno. Apasionado por la música, el cine, la narrativa, el teatro y, en definitiva, cualquier manifestación creativa, considera el periodismo como una forma de compartir experiencias. Tras formar parte de publicaciones pioneras como aB (anteriormente, aBarna), ha seguido colaborando en numerosas revistas y webs culturales. Actualmente prepara un libro que recopile sus entrevistas.