Menu

blisslab

Mapas, mapas, mapas

La inacabable locura por los datos geoposicionados

 

Rafa Giménez

 

Freaks de la cartografía, estamos de enhorabuena. La edad de oro de los mapas en Internet no parece tener intenciones de arreciar en un futuro cercano. Y es que harían falta seis vidas para poder echar un vistazo a los miles y millones de mapas que corren por la red o probar al menos durante un día el montón de servicios basados en la posición disponibles. 

 

Pese a que los mapas, evidentemente, siempre han estado ahí, este paraíso de información visual geoposicionada tiene un punto de partida más o menos claro a partir de dos hechos específcos: la disponibilidad de servicios de mapas con sus correspondientes APIs más o menos abiertas (Google Maps pero también OpenStreetMap, Bing Maps o Leaflet) y el tsunami de smartphones que ha inundado nuestras calles en los últimos años. Eso sí, ya puedes hacerte a la idea: si llevas un smartphone en el bolsillo tienes un 99.9% de posibilidades de que alguien esté registrando tus movimientos. Sea a partir de la wifi a la que te conectas, la celda de cobertura móvil en la que te encuentras, la señal de tu GPS o tu rastro en las redes sociales, la localización y los patrones de movilidad de una persona como tú son datos tremendamente valiosos en un gran número de escenarios de uso, y por eso puedes estar seguro que alguien se preocupará de recogerlos y explotarlos. 

 

blisslab02

 

Por suerte, no todos los efectos secundarios de este fenómeno son malos. Porque buceando entre el océano de LBS (location-based services) que pueblan las app-stores te puedes encontrar con servicios auténticamente imprescindibiles para la vida moderna. Como Waze (ni un atasco más gracias a los datos en tiempo real que dan los propios conductores), Bartrdnr (la respuesta definitiva a preguntas clave del tipo ¿cómo estará hoy mi bar favorito? ¿habrá alguna despedida de soltera?) Ingress y el montón de juegos de realidad aumentada con los que puedes convertir tu ciudad en el escenario de una aventura zombie o, claro está, Skout (básicamente, para localizar con un par de clicks gente interesada en un revolcón aquí y ahora). 

 

La oferta de mapas no es menos adictiva e infinita, así que destacaremos tres con los que echarte unas risas en las frías noches de invierno: el mapa de las ciudades que aparecen en el clásico "I've been everywhere" de Johnny Cash, el mapa de los códigos postales en los que Ludacris dice tener sus bitches y, favorito entre favoritos, el mapa de las ciudades en las que se han aparecido caras de Cristo sobre todo tipo de soportes (tostadas, plátanos e incluso chocolatinas). ¿He dicho ya imprescindibles?

Rafa Giménez

Después de probar con el macramé, el ping pong y la lectura de textos sufistas, hace ya muchos años que Rafa Giménez encontró en los ordenadores y las maquinitas de todo pelaje ese círculo de amigos que el mundo parecía negarle. La no demasiado sana pasión por el software, los procesadores y las pantallas que ha desarrollado desde entonces seguramente no ha ayudado demasiado a su sociabilidad ni a su éxito con las mujeres, pero sí  le ha llevado a rincones de Internet donde se ven cosas que vosotros no creeríais. Habla bajito y vive feliz en su habitación con su soldador y su conejo robot, y afirma con seguridad que “All your base are belong to us”.

 

rafa@blisstopic.com