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Unsuspected

Estreno de su vídeo "Waves of this Sound"

 

Vidal Romero

 

El segundo disco de de Unsuspected, “Listen time space” (WeAreWolves, 16), mira hacia el espacio. Hacia un espacio exterior, en el que el polvo galáctico se acumula en los sintetizadores y el tiempo queda atrapado en los bordes de una onda gravitacional. Pero también hacia ese espacio interior en el que la conciencia se desdobla y las guitarras adquieren una consistencia extraña, que roza casi el estado líquido. Todo eso cabe en seis canciones gestadas a medio camino entre Granada y Málaga, que exudan amor por la psicodelia y los ambientes enrarecidos.

 

Cuenta Eva Ramírez, cantante y teclista de Unsuspected, que su banda se formó “en Nerja, en el verano de 2010, por el deseo no satisfecho que teníamos Lucas [Díaz: teclados, guitarras, vientos] y yo de crear música, debido a la falta de coordinación que se había producido en nuestros grupos anteriores”. Dice también que al principio se lo tomaron “sin prisa y sin pretensiones”, que la idea fue creciendo entre Málaga y Granada, las ciudades en las que los dos vivían, y que en esos primeros años “un ochenta por ciento del esfuerzo que dedicamos al proyecto era tiempo de dormitorio, algo que se nota mucho en las canciones. Luego, al llevarlos al directo, hemos cambiado mil veces los temas para adaptarlos y hacerlos más consistentes”.

 

En 2012 grabasteis un primer disco, “I dropped the heart”, que a mí me recuerda a una versión poco evolucionada de “Listen time space”. ¿Qué pensáis vosotros de esa criatura a día de hoy?

A “I dropped the heart” le dimos un enfoque diferente: inhibido, contenido, intimo, delicado, melancólico. No quiero buscar ni virtudes ni defectos sólo por el hecho de que fuera un trabajo novel, porque al menos para Lucas y para mí fue un disco necesario. Y aunque en los directos pocas veces nos hemos quedado conformes, en nuestros dormitorios esas canciones funcionan.

 

Pues ya que hablamos del tema, ¿cómo escribís vuestras canciones? Lo digo porque escuchando “Listen time space” veo muchos de los temas como el resultado de una superposición de capas. Un proceso de adición y resta de elementos en el que, a veces, quedan elementos muy distintos entre sí, pero que sin embargo encajan.

A veces hay capas superpuestas, otras hay elementos que ocupan su espacio y se enlazan sin sobreponerse a ninguno; a veces partimos de riffs que vamos desarrollando, otras de melodías de voz, pero siempre trabajamos pensando en el conjunto. También vamos grabando sobre la marcha para conservar todas las muestras, es algo que nos encanta. Y que si tenemos claro es que la letra siempre se queda para el final. Es decir, un proceso que al principio es intuitivo y hasta espontáneo, pero que poco a poco se vuelve muy reflexivo.

 

Esa manera de trabajar me recuerda a un tipo de sonido (etéreo, difuso y un poco marciano) propio de ciertas bandas de los noventa, digamos, “poco habituales”. A cosas como Pram, Bark Psychosis, Long Fin Killie, Broadcast, los primeros Moonshake…

Las voces son envolventes e hipnóticas, y creo que el ambiente difuso podría ser cosa de los sintetizadores, pero nuestra idea en este disco era trabajar alrededor de un sonido saturado, crujiente y con aire vintage. A Broadcast los hemos tenido muy presentes desde el principio, y a Pram también. Otras influencias podrían ser The United States of America, Grizzly Bear, Candy Claws… De todos modos, a cada persona les recordamos a grupos muy distintos.

 

¿Cómo se lleva al directo un disco tan barroco (en el buen sentido) y detallista? ¿Hacéis crecer la banda con más miembros?

Recurrimos a la rotación de instrumentos, un bajo con capacidad de tocar notas de guitarra y el uso de samplers para los detalles. Añadir miembros no es algo que se decida en un día, por eso hemos tenido muchas colaboraciones más que miembros fijos. Rafa, por su interés y compromiso, sí que se ha quedado dentro del grupo.

 

También he visto imágenes en las que os acompañan proyecciones mientras tocáis. ¿Entendéis entonces los conciertos como espectáculos audiovisuales?

Tanto lo visual como otras disciplinas artísticas son muy importantes, en especial para mí, que vengo de Bellas Artes. Me gusta pensar todo en profundidad, realizar proyectos dinámicos en los que el espacio, las luces, la música, el movimiento inviten al público a reflexionar o a vivir una experiencia más completa.

 

 

“LISTEN TIME SPACE” track by track

 

WAVES OF THIS SOUND

La idea original la desarrollamos tan sólo en un día, aunque después nos tiramos años dándole vueltas. Es la más antigua del disco y, precisamente por eso, el enlace perfecto con “I Dropped the heart”. El azar tiene un papel fundamental en nuestra música en ciertas ocasiones, como sucede en la introducción de este tema; en cambio, la letra describe situaciones muy metafóricas (cada palabra está bien seleccionada) y las compara con la experiencia del sonido en el espacio-tiempo.

 

FRAME REALITY

En esta canción buscamos el equilibrio entre el ruido y la música; nos movemos en la frontera entre lo agradable y lo desagradable en cuanto al aspecto sonoro. La letra cuestiona ideas científicas y filosóficas sobre la percepción de las dimensiones en las que vivimos hasta que concluye que, aunque no sepamos responder, conocemos nuestro presente. El secreto de la canción se encuentra en la constante variación del tempo hasta alcanzar un clímax desenfrenado.

 

EUROPEAN METAPHYSICAL CIRCUS

Es un guiño a la psicodelia y a los primeros sonidos electrónicos de los años 60, tan explícito que el nombre es una referencia a Joe Byrd y su grupo The United States of America. Son más de 5 minutos frenéticos y muy intensos que intentan atrapar la atención del oyente de manera constante. Los coros fueron la idea inicial a partir de la que se construyó el resto de la canción.

 

EXPAND FREELY

Surgió en un ensayo en Madrid junto a David y Laura, dos músicos que formaron parte de la banda durante nuestra estancia en la capital. David siguió participando más tarde con una larga ristra de pequeños samples que nosotros modificamos a nuestro antojo. Hay una clara influencia de Broadcast mezclado con un paso armónico de aire andaluz. Este tema es una protesta sutil por algo que el alma de todo artista desea: comunicarse y conectar con el mundo.

 

FOLLOW ME SLEEPING

Es la “recuperación” por excelencia: perdimos la canción unas cuantas veces y nos dejamos cosas por el camino (y mira que tratamos de recordarla). “Follow me sleeping” te atrapa en su bucle hipnótico; te estoy diciendo que sí, que te encuentras dormido en este momento.

 

THE COLD FREEZES TIME

La escribimos justo después de publicar “I dropped the heart”. Es una canción invernal, con una letra muy surrealista y contrastes explosivos. La idea era que el sonido de un teclado evocara la imagen de los copos de nieve al caer. Tiene la peculiaridad de usar compás de amalgama. Nuestro compañero Teo, quien colaboró en un par de conciertos, grabó la guitarra.

 

 

Comentarios
Vidal Romero

Como todos los antiguos, Vidal Romero empezó en esto haciendo fanzines (de papel) a mediados de los noventa. Desde entonces, su firma se ha podido ver en infinidad de revistas (Go Mag, Rockdelux, Ruta 66, Playground, aB, Era y Clone entre muchas otras) y algún que otro periódico (Diario de Sevilla, Diario de Cádiz). Es también uno de los autores del libro “Más allá del rock” (INAEM, 08) y ha trabajado como programador y productor para ciclos de conciertos y festivales como Arsónica, Territorios o Electrochock (US). Incluso le ha quedado tiempo para ayudar a levantar España ladrillo a ladrillo con lo que es su auténtica profesión: la arquitectura. Es uno de los mejores analistas de música electrónica de este país.

 

vidal@blisstopic.com

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