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Henry Flynt

Devocionario Vol 5

Henry Flynt, Hillbilly de vanguardia 

 

Francisco J. López

 

Fue el primero en acuñar el término "arte conceptual". Se asoció al movimiento Fluxus y militó en un partido de corte estalinista. Es matemático, economista, filósofo y músico. Tocó con Velvet Underground y recibió clases de guitarra del mismísimo Lou Reed. Revolucionó la música rural americana abordándola desde un punto de vista contemporáneo, aunque sólo recientemente se han empezado a editar sus grabaciones. Y, como viene siendo habitual en esta sección, también odiaba a Stockhausen.

 

Cuando escuchamos el término "hillbilly" se nos viene a la mente la imagen de un grupo de paletos con evidentes signos de consanguineidad interpretando una música endemoniadamente acelerada con violines, banjos y tablas de lavar en el porche de una cabaña rural del Bible Belt norteamericano. Pues bien, hace ya medio siglo que un músico se atrevió a fusionar esa música de rednecks con lo que por aquel entonces hacían los compositores contemporáneos del downtown neoyorkino. Su nombre era Henry Flynt, y nació en 1940 en Greensboro, una ciudad del interior de Carolina del Norte en las estribaciones de los Apalaches. Desde pequeño demostró un gran interés por la música y sus padres le dieron una formación académica clásica con el violín como primer instrumento. En el instituto destacó como alumno aventajado en todas las materias, tanto que consiguió ser admitido para estudiar matemáticas en Harvard. Allí se le empezaron a acentuar los problemas psiquiátricos que ya arrastraba, lo que conllevó su expulsión por bajo rendimiento académico. Se dedicó entonces con mayor libertad a sus dos grandes pasiones, la filosofía y la música.

 

Henry Flynt

 

Y es que en Harvard Flynt había conocido al también músico Tony Conrad, quien a su vez le presentó a La Monte Young, un encuentro que, según recuerda, "le cambiaría la vida". Hasta aquel momento su bagaje musical se limitaba a la composición clásica y contemporánea y a algunos géneros y artistas populares como el blues de Robert Johnson o el jazz de Coltrane. Young le introdujo en la música hindú a través de su maestro Pandit Pran Nath y le presentó a toda la vanguardia artística neoyorquina que en aquel momento se daba cita en su loft, incluyendo a Yoko Ono. Que aunque Flynt siempre ha negado su pertenencia al movimiento Fluxus, al que las historias del arte se empeñan en adscribirle, lo cierto es que muchas de sus obras de aquella época rezuman fluxus por los cuatro costados. Véase si no la titulada "Concerto for Kitchen Sink and Monkey Orchestra".

 

En 1962, tras librarse de ir a Vietnam al ser declarado inútil para el servicio militar, entró en una fase de gran productividad filosófica. Desarrolló por aquel entonces una de sus ideas básicas: la "cultura acognitiva", que estaría más cercana a la pura recreación que a la transmisión de conocimientos o valores basados en el lenguaje. Siendo consecuente con sus ideas dejó de considerar la creación artística una actividad justificable, y de hecho destruyó la mayoría de sus composiciones (algo de lo que posteriormente y visto el interés que despertaba su música se arrepintió). También por aquellos días se acercó al marxismo, afiliándose incluso al Workers World Party (WWP), una organización marxista-leninista de fidelidad estalinista. Durante años fue un vehemente activista al servicio del partido, aunque con el tiempo se fue distanciando de la línea oficial de la izquierda americana y se convirtió en un feroz crítico de su política cultural.

 

 

En abril de 1964 un grupo autodenominado Action Against Cultural Imperialism entre los que se encontraban Flynt, Tony Conrad y George Maciunas se manifestó delante del Town Hall de Nueva York. Protestaban contra un concierto patrocinado por el gobierno alemán en el que se iban a interpretar piezas de Stockhausen con la presencia del autor al que acusaban, entre otras lindezas, de "lacayo de sus amos germano-occidentales" y "agente del imperialismo cultural". La cosa aquella vez no fue a mayores. Sin embargo unos meses más tarde, aprovechando que en el Judson Hall se interpretaba una pieza teatral de Stockhausen denominada Originale, el grupo repitió la protesta, y esta vez tuvo más repercusión. Según parece, varios de los miembros del equipo técnico y del elenco, entre los que se encontraba lo más granado del movimiento Fluxus más alguna vieja gloria de la beat generation como Allen Ginsberg, se unieron a los manifestantes e incluso hicieron lo posible por sabotear la representación, hasta el punto de que la prensa y la mayoría de los espectadores, que no conocían la obra, asumieron que todo aquello formaba parte del espectáculo.

 

Como en el caso de Cornelius Cardew, la animadversión de Flynt contra Stockhausen no era por su música sino principalmente por su ideología a la que calificaba de "eurocéntrica". Y no iba desencaminado, ya que no hacía mucho que en una conferencia se había referido al jazz como una música "primitiva y bárbara compuesta sólo de ritmo y unos pocos acordes". Y al igual que Cardew, había escogido al compositor alemán como su bestia negra, en lugar de a otros "cretinos ricos americanos como Bernstein" (son sus palabras), por ser el gran difusor, dado su prestigio, de la teoría de la supremacía del arte blanco europeo. En esta crítica incluía, como ya hemos dicho, al establishment cultural norteamericano, blanco y de izquierdas, que apostaba por cantautores folklóricos como Pete Seeger, teniendo "la revolución cultural bajo sus narices, en los discos de Atlantic Records", lo que él denominaba "Street Negro Music". Admiraba también al primitivo rock and roll (Chuck Berry, Gene Vincent, Bo Didley...), al que consideraba lo más auténtico de la música popular americana ya que había surgido del cruce del rhythm and blues y el country en comunidades sureñas interraciales. Su pensamiento al respecto lo expresó en un panfleto titulado “Communists Must Give Revolutionary Leadership in Culture”, que a la larga supuso su abandono del vanguardismo elitista del downtown neoyorquino por una inmersión en la música popular americana.

 

Henry Flynt

 

El inevitable siguiente paso fue buscar sus raíces musicales, y las encontró en los Apalaches y en ese denostado cajón de sastre conocido como hillbilly, un género que veía como una capítulo más de la lucha de clases de su país por su carácter popular y la baja extracción social de sus intérpretes. Sin embargo él mismo reconocía que en sus aspectos formales el hillbilly dejaba bastante que desear, sobre todo si se comparaba con otras tradiciones musicales mucho más sofisticadas como la hindú. Por eso no intenta recrearlo desde un punto de vista arqueológico sino incorporándole por una parte técnicas propias de la música contemporánea y por otro lado tratando sus modos melódicos literalmente como ragas, con sus glissandi y sus ornamentaciones. Aunque la datación de las obras de Flynt es complicada, parece ser que la primera muestra de este nuevo estilo es "Acoustic Hillbilly Jive" de 1963, una hipnótica danza para violín con el clásico acompañamiento rítmico de los zapatazos del intérprete contra el suelo.

 

La interpretación es otro de los aspectos fundamentales de la música de Flynt, ya que en la mayoría de sus piezas él es compositor e intérprete. Su principal instrumento es el violín, cuya técnica ha reinventado modificando el timbre al cambiar la articulación del arco e incorporar modos más propios de la guitarra eléctrica, el saxo (Ornette Coleman es una gran influencia) o la steel guitar. En 1966 sustituyó durante unas semanas a John Cale como violinista de Velvet Underground. Sin tiempo apenas para ensayar, antes de salir a escena Lou Reed le dio unas instrucciones básicas sobre el repertorio y la tonalidad en que iban los temas. Sin embargo, en lugar del toque siniestro y decadente que era la marca de la casa, Reed se encontró con una inesperada descarga de ritmos rurales (¡su jardín de los suplicios transformado en una kermesse pueblerina!), lo que provocó alguna situación tensa entre ambos. No obstante al final le pagó la colaboración con lecciones de guitarra, un lujo al que Flynt sacaría bastante partido en sus grabaciones.

 

 

Para guitarra eléctrica compuso por ejemplo "Raga Electric", en la que sobre una línea instrumental que incorpora elementos hindúes despliega un insufrible muestrario de aullidos (como un Pandit Pran Nath bajo los efectos de un moonshine adulterado). Y como guitarra solista y cantante formó su propia banda de rock and roll, Henry Flynt and The Insurrections, con la que grabó en 1966 un fantástico disco titulado "I don't wanna". En The Insurrections estaban como pianista Art Murphy, que luego formaría parte de los ensembles de Philip Glass y Steve Reich, y a la batería el escultor Walter de María, que había tocado con Reed, Cale y Tony Conrad en aquellos míticos The Primitives, antecedente inmediato de la Velvet Underground.

 

Las grabaciones de "avant-hillbilly" de  Flynt de los sesenta que se conservan se han ido reeditando de manera errática en los últimos veinte años. Al igual que las de Nova'Billy, su proyecto de "country-fusion" de mediados de los setenta donde también figuraban nombres ilustres como Michael Riesman (director del Philip Glass Ensemble) o Don Christensen, artista plástico que llegó a tocar con James Chance & The Contortions. En los ochenta su estilo musical experimenta un cambio radical, sobre todo a raíz de su encuentro con C. C. Hennix, otra discípula de Pandit Pran Nath. Se vuelve más místico, más introspectivo, se acerca más a la obra de La Monte Young o Terry Riley, empleando generosamente la tambura para generar esos drones de los que antes tanto renegaba. De esta nueva etapa creativa son piezas tan interesantes como C Tune (1980), You are my everloving (1980) o Celestial Power (1981). En la actualidad dedica la mayor parte de su tiempo a dos de sus grandes pasiones, la filosofía y las artes plásticas. Muchos de sus textos están disponibles en la web henryflynt.org y ha realizado varias exposiciones retrospectivas de su obra. De todos modos no ha abandonado ni mucho menos la música. Sigue cuidando de la edición discográfica de su catálogo e incluso, recientemente, montó un dúo de guitarras con su sobrina Libby llamado The Flynts con el que ha realizado alguna gira.

 

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Francisco J. López

Nacido en Sevilla en los sesenta, descubrió la música moderna con el rock progresivo y eso le marcó de por vida. Empezó escribiendo para fanzines y revistas locales de efímera existencia como Nueva Música. En los ochenta montó en compañía de otros la promotora de conciertos Producciones Informales, igualmente efímera. Bajo el alias de Profesor Franz colaboró durante algún tiempo en Canal Sur Radio, y con ese mismo seudónimo desarrolló una (efímera) carrera de disc-jockey. Ha escrito de música para Go Mag y Diario de Sevilla, entre otros medios. Lleva la comunicación del sello Knockturne Records y se gana la vida como profesor de universidad. 

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