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LP01

Linda Perhacs

Como si fuera ayer

M. Garea

 

Más de cuatro décadas después de lanzar su disco debut, Linda Perhacs figura este año en el cartel del Primavera Sound. Todo ha ocurrido de la forma más retorcida posible. Lo cierto es que a "Parallelograms" (1970), un álbum que ha sobrevivido al paso del tiempo en las sombras gracias a un puñado de seguidores acérrimos, le sigue "The Soul of All Natural Things", un trabajo que ha visto la luz este año y que la sitúa de nuevo en la escena musical, rodeada y apoyada por el New Weird America.

 

En los años setenta la gente podía hacer lo que quisiera porque, de cualquier modo, todo el mundo estaba hasta el culo de LSD y nada podía ir mal. No había problema. Que trascendiese o no, ya era otro asunto. Hablando de folk psicodélico, o de cualquier otro subgénero de la psicodelia, el panorama es el de un movimiento que está pensado para escuchar en el mismo estado en que fue concebido. Su cometido es recrear la sensación de las drogas psicoactivas, y esa es una base que se ha mantenido hasta nuestros días. White Fence y Tame Impala ganan bastante si uno está comiendo techo en el sofá de su casa.

 

Yo, al igual que la gente que vivió duramente los setenta, no tengo gran idea de cómo fueron realmente los setenta.

 

Sea como sea, a finales de los sesenta y principio de los setenta empezaron muchas cosas. Empezó el rock progresivo, que es lo más glorioso que ha sembrado Dios en la Tierra, empezaba el hard rock y empezaba también el glam, un glam bueno, con T. Rex, con Cockney Rebel y con Mott the Hoople, y también con toda aquella gente graciosa como The Sweet o Gary Glitter que por suerte cayeron en el más oscuro de los olvidos. Dentro del folk y, más concretamente, del psicodélico, el ambiente reinante estaba plagado de jovencísimas cantautoras de pelo largo, vestidos floreados hasta los pies y pájaros en la cabeza. Unas tías que también fueron olvidadas por el gran público con el paso de los años porque las cosas a veces no salen como deben, como le pasó a Melanie Safka, y otras porque quizá, al fin y al cabo, tampoco eran tan buenas.

 

LP02

 

Aquí es donde entra Linda Perhacs, una mujer que ha sido un icono de culto desde entonces para muchos fans del folk de vieja.

 

A finales de los años sesenta Perhacs combinaba su vida bohemia en el Cañón de Topanga con su trabajo como higienista dental en Beverly Hills. El trabajo le permitía bastante libertad de horarios y le garantizaba un buen sueldo. Ella misma relata cómo en aquellos momentos graduarse para ser algo diferente a enfermera o maestra era jodido para una mujer. Ella eligió el camino difícil, y eligió bien.

 

Fue gracias a esta decisión y a una casualidad que fue descubierta por Leonard Rosenman, que era paciente de la clínica para la que trabajaba, entre otras muchas celebridades de Hollywood. Henry Fonda, Gary Grant y Paul Newman pasaban habitualmente por allí y Perhacs les hurgaba en los dientes, que no eran diferentes a los de ninguna otra persona. Rosenman escuchó su demo y le insistió en que debía ir a grabar al estudio. Su disco debut, "Parallelograms", sale en 1970 y pasa sin pena ni gloria hasta nuestros días, únicamente recordado y elevado hasta la sacralización por un pequeño grupo de amantes de la música de culto, que se vuelve de culto por unas razones, normalmente, bastante alejadas de las musicales. "Parallelograms" es un álbum con obvios tintes de jovencita folk conectada con la Tierra, con el sol naciente, con los árboles y las cigüeñas. Un álbum estupendo, parecido a todo lo que sonaba en aquel momento en aquel ambiente pero notablemente más tranquilo, con un buen puñado de temas maravillosos, con trazos psicodélicos sensualísimos, y una cierta parte de temas de folk de echarse la siesta. Porque Perhacs tenía la peculiaridad de hacer folk de vieja siendo joven. Y lo más interesante es que la parte psicodélica de Perhacs está en ella misma, ya que ha confesado tener sinestesia y "ver, sentir, oír cosas y tener una percepción sensible fuera de lo normal". Y esto sobria.

 

Durante tres décadas no pasó nada.

 

LP03

 

A principios de los 2000, recién recuperada de una neumonía, Perhacs se entera de que su disco debut no había pasado tan desapercibido como parecía. A la gente, a alguna gente, le había gustado, lo guardaba y lo recordaba. Y realmente no lo sabía, ella no sabía nada, no como Sixto Rodriguez que primero no y luego al final un poco sí. En 2007 Devendra Banhart le invita a hacerle los coros y todo empieza a ir rodado: Opeth hace una versión del tema "Parallelograms", Daft Punk incluyen "If You Were My Man" en "Electroma" y Ramona Gonzalez (Nite Jewel) reconoce haber comprado su primer disco en Nueva York y no poder dejar de escucharlo hasta las lágrimas.

 

Todo empieza a sonreír a Linda Perhacs.

 

Perhacs se reincorpora a la música en 2010, y en 2012, contemplando un eclipse solar desde su ventana y siendo abatida por semejante torrente de belleza, le surge una idea para comenzar a trabajar en su próximo álbum. La idea es jodida de encajar, y le da vueltas durante dos años, pero al final lo consigue.

 

Linda Perhacs ha vuelto 44 años después con "The Soul of All Natural Things" (Asthmatic Kitty, 2014) convertida en una señora cursi y aburrida, pero feliz y realizada. Uno no puede decir que no sea buena, porque lo es. Probablemente sea mejor de lo que podamos apreciar la gente como yo, pero su segundo disco es el retrato del tedio. Veremos lo que pasa en el Primavera Sound. Probablemente todo vaya bien, porque todos quieren a esta señora, y esta señora de verdad se hace querer. Todos tenemos derecho a probar suerte otra vez. Bien por ella.

 

 

M. Garea

M. Garea nació en Compostela en 1993, y ahí todo empezó a torcerse. Como cualquier niño sin amigos, creció por su cuenta. Le gustaba el arte, pero por una broma pesada del destino acabó en Periodismo, lo que al menos le dejó tiempo para escribir. Ahora escribe narrativa, colecciona discos, bebe destilados y libera tensiones en un campo de tiro. Procura no salir mucho a la calle. Con suerte algún día se irá a vivir a una cabaña en medio del monte.