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REC

La saga [REC]

Grábalo todo, por tu puta madre, grábalo todo

 

Sandra S. Lopera

 

Hace siete años, Jaume Balagueró y Paco Plaza llegaron al festival de Sitges con una película que subía de categoría el found footage que, hasta aquel momento, parecía estar vinculado en exclusiva a “El proyecto de la bruja de Blair”. La saga “[REC]” ha revolucionado el terror español y ha demostrado que el género es capaz de reinventar su propio lenguaje cinematográfico. Entrar en “[REC]” y “[REC] 2” era como caminar por el pasaje del terror, ir a la boda de “[REC] 3: Génesis” fue una gamberrada repleta de guiños cinéfilos y “[REC] 4: Apocalipsis” es la despedida definitiva de un personaje ya mítico en nuestras pesadillas: la niña Medeiros.

 

Quién iba a pensar que una película que empezaba como si fuera un programa de reportajes en directo se iba a convertir en un título que nos iba a dejar insomnes de por vida. Y es que Ángela Vidal (Manuela Velasco), esa reportera dicharachera que se adentra en el edificio al que acuden los bomberos, nos hablaba a nosotros, nos gritaba, nos hacía correr por el pasillo para que los infectados no nos mordieran… como si el espectador estuviera dentro de una película cuyo código narrativo mezclaba el consabido found footage con elementos de la cámara subjetiva.

 

REC1

 

El resultado fue un film de terror que traspasaba el lenguaje cinematográfico llegando a integrar en el reparto al director de fotografía Pablo Rosso, quien hacía su trabajo a la vez que daba vida al Pablo cámara del programa de Ángela, el mismo que tenía que grabarlo todo “por tu puta madre”. La forma en que se rodó “[REC]”, simulando no tener apenas cortes de montaje y permitiendo que el equipo técnico real se filtrara hasta la médula de la historia, fue la clave de un argumento que a menudo se han empeñado en distinguir del género zombi, insistiendo en llamar “infectados” a las criaturas que se vuelven rabiosas y sedientas de sangre. Y todo por culpa de la temible niña Medeiros que, encima, se pasea en bragas por la casa. Una inquietante figura que no podría existir sin la presencia del actor Javier Botet, cuyo físico, extremadamente alto y delgado debido al Síndrome de Marfan, le dio al personaje un aspecto impactante.

 

REC2

 

“[REC] 2” (2009) quiso repetir fórmula de una forma, quizá, demasiado perezosa, volviendo al mismo edificio, utilizando algunos nuevos trucos para seguir rodando de forma similar (entraban en juego, por ejemplo, la cámara del móvil y formatos cotidianos). Poco pudo aportar a la saga que contaba ya con su propio remake norteamericano “Quarentine” (2008), un título inferior al original pero que se tomaba ciertas licencias y añadía algunos  momentos interesantes de cosecha propia como la escena en la que el cámara que lo está grabando todo mata a un infectado golpeándole con las misma cámara que rueda la imagen.

 

REC3

 

Antes de llegar a completar la trilogía, los codirectores decidieron separarse y dirigir en solitario las dos últimas entregas. Así, en 2012 Paco Plaza dirigió la maravillosa [REC] 3: Génesis”, cuyo guión contó con la participación de Luiso Berdejo, quien también había colaborado en la escritura de la primera [REC]. Consciente de que el lenguaje narrativo de la saga estaba ya agotado, Plaza hizo una inteligente maniobra y, tras presentarnos una película que seguía la línea de sus antecesoras, apagó el piloto rojo de la grabación en vídeo y lo cambió por una narrativa convencional. Además de reinventar el código de la saga, hay que destacar que [REC] 3” no es una secuela, sino una historia que transcurre paralela a [REC] y que da pistas sobre el brote original del contagio. Su tono de humor negro, sus pequeños homenajes cinéfilos (desde la imagen de la protagonista, inspirada en la Anna Karina de Godard, hasta esa batidora que recordaba el cortacésped de “Braindead”) y una increíble capacidad de sorprender al espectador hacían que la película fuera una auténtica fiesta que combinaba momentos divertidísimos (esa aparición del trabajador de la SGAE) con sustos y, sobre todo, una fantástica heroína muy bien interpretada por Leticia Dolera. Actriz que, por cierto, hizo de una Ángela Vidal postiza en la parodia “Spanish Movie” (2009), en la que también aparecieron dos bomberos a los que dieron vida los directores de la saga: Jaume Balagueró y Paco Plaza. Una boda más sangrienta que la famosa Boda Roja de “Juego de tronos”, salpicada de un brillante sentido del humor. Toda una fiesta que daba un giro radical a la saga.

 

2

 

[REC] 4: Apocalipsis”, dirigida por Balagueró, sigue el estilo narrativo de [REC] 3”, es decir, está rodada como una película habitual, y vuelve al tono atmosférico y terrorífico de la entrega original, cambiando el espacio cerrado del edificio de las dos primeras películas por un barco en el que se despierta el personaje de Ángela, encerrada en un laboratorio para ser estudiada. Y claro, por más control que haya, la infección no tarda en causar estragos entre los pasajeros. El director cierra así la saga más importante del cine de terror español. Echaremos de menos a la niña Medeiros.

 

 

 

 

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Sandra S. Lopera

Sandra S. Lopera (Barcelona, 1981) es periodista y crítica de cine. Actualmente colabora en diferentes publicaciones y webs como Tomacine o Dioses y monstruos. Fue directora de la sección de cine de la Guía del Ocio de Barcelona y ha escrito en medios como el diario Avui, Go Magazine o la revista Scifiworld. El primer recuerdo que tiene de su infancia es estar en el cine viendo "E.T.". Vio pasar una bici por delante de la luna y fue amor a primera vista. Desde entonces ha sido una apasionada del cine.